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jueves, 14 diciembre, 2017
NOTICIAS LOCALES

Futuro en sus manos

La estudiante venezolana María Morales llegó a Estados Unidos junto con sus padres y un hermano hace solo dos años y cinco meses, huyendo de la situación interna de su país.

El salto exigió a la familia entera encarar nuevos retos. Para la joven María significó comenzar en una nueva escuela, nivelarse académicamente y aprender inglés.

Pero lejos de sentirse abrumada o creer que nunca dominaría el idioma, María se entregó a la causa con empeño, dedicación y excelencia. Su esfuerzo trajo resultados y, recientemente, se hizo acreedora a una de las seis becas ‘Hispanic Academic All-Stars’ que ofrece, anualmente, Univisión Tampa Bay y un grupo de auspiciadores privados de la Bahía.

Cada beca garantiza un aporte de $2,500 para que estudiantes hispanos y con notas sobresalientes hagan realidad sus sueños de continuar estudios superiores.

En la lista de ganadores de las becas del 2017 figuraron también la mexicana Almadelia Castizo, el colombiano Milton Wilches, la cubana-americana Katherine Jiménez, el boricua Ricardo Nieves y la estadounidense Jasmyne M. Prophet.

La entrega de las becas se realizó en una ceremonia especial el pasado 3 de junio en Busch Gardens con la asistencia de representantes de las compañías auspiciadoras, familiares y amigos de los premiados.

El momento sirvió para destacar la importancia de la educación en un mercado cada vez más globalizado y poner en relieve el ejemplo de los ganadores de las becas quienes, gracias a su consistencia y deseo de superación, han logrado dar un paso certero para su futuro.

El caso de María no es la excepción.

María seguirá estudios en la Universidad del Sur de la Florida y planea viajar por el mundo con sus conocimientos para ayudar a la gente necesitada. En una entrevista con CENTRO Tampa, dijo que el sacrificio y empeño siempre traen buenos resultados. Y vaya que sí: María se graduó con honores en la escuela secundaria Sickles y adelantó cursos bajo el marco de un ‘programa de matrícula dual’. El programa permite acceder a créditos educativos que, posteriormente, los alumnos pueden validar o transferir a una universidad o escuela superior, como el Hillsborough Community College.

El rendimiento de María también le permitió acceder a grupos selectos de estudiantes con altos grados académicos, como el National Honor Society y el National High Schools Societies y Social Studies National Society. Credenciales que, en buena cuenta, hablan de una joven con aspiraciones y proyectos de superación constantes.

“Cuando llegué aquí, a Estados Unidos, sabía lo competitivo que era este país y me di cuenta que tenía que esforzarme muchísimo para salir adelante”, dijo María, de 18 años. “Lo primero que me dije fue: el idioma no me va a detener”.

Y, efectivamente, así fue.

Con paciencia y un compromiso total por sus estudios, María se entregó cada día a la doble tarea de apuntar las palabras en inglés, buscar su significado y practicar su pronunciación y mejor uso, una y otra vez.

La repetición, la práctica y sus ganas de avanzar fueron abriendo las compuertas de un futuro prometedor.

“Fue duro, pero quise demostrarme que sí se puede y que iba a aprender el idioma”, dijo María, quien además es una excelente bailarina de flamenco. “En esta vida todo cuesta trabajo, pero cuando haces las cosas con pasión y amor no hay nada que no se pueda lograr”.

Algo de eso y más experimentó Almadelia en su lucha y cruzada personal para tentar una beca que le permitiese acceder a la universidad.

Almadelia se graduó entre las primeras de su promoción en la escuela secundaria Lakeland Collegiate y aprovechó los beneficios de tomar cursos adelantados en el marco del programa de ‘matrícula dual’.

Almadelia es hija de una familia mexicana, proveniente de la ciudad de Guerrero. Sus padres, la joven Almadelia y sus hermanos son trabajadores del campo. Pero a pesar de las condiciones que le tocó vivir, Almadelia siempre fue una buena estudiante y nunca dejó de ayudar a sus hermanitos con las tareas.

Su amor por los estudios no cayó en saco roto. Almadelia será la primera en su familia en ir a la universidad. Su elección: la Universidad Internacional de la Florida, en Miami, donde seguirá la carrera de Educación.

Almadelia explicó que esta carrera le permitirá estar en contacto con la comunidad y ayudar a las personas que lo necesiten.

“Es una oportunidad que no voy a desaprovechar. Es difícil, pero si otras personas pueden, ¿por qué yo no?”, dijo Almadelia, de 18 años. Sencilla y humilde, inteligente y rápida de ideas, Almadelia es voluntaria en varias organizaciones de ayuda comunitaria para inmigrantes en el Condado de Polk y la defensa de animales domésticos.

Sus altas calificaciones le han ayudado a conseguir otras ayudas y becas.

“Todo esto me va a permitir seguir con mis estudios”, comentó Almadelia.

El padre de Almadelia, Félix Castizo, dijo sentirse orgulloso y feliz de que su hija pueda ir a la universidad y saque provecho de las oportunidades que se le han presentado, gracias a sus maravillosas calificaciones. El hecho de ser la primera de la familia en ir a la universidad tampoco deja de ser meritorio.

“Estamos muy contentos. El estudio la va a sacar adelante”, añadió Castizo. “¿Qué más puede querer uno para su hija?”.

La satisfacción y felicidad de haber ganado una beca también fue el común denominador en la familia de Katherine, hija de un matrimonio de cubanos, y quien aspira a convertirse en enfermera y continuar ayudando a los niños y ancianos en hospitales dentro y fuera del país.

Katherine fue seleccionada por sus altas calificaciones y las recomendaciones de sus maestros de la escuela secundaria H.B. Plant. Además de ser una estudiante de primera categoría y haber adelantado cursos en su etapa escolar, Katherine siempre se destacó por sus inclinaciones por la música (toca la flauta) y el canto (fue soprano en Varsity Chorale Chorus).

Katherine irá a la Universidad de Tampa para estudiar Enfermería. Dijo que su familia la apoya en todo y confía en sus aspiraciones profesionales y su sentido de ayudar e ir al encuentro de las personas menos favorecidas.

Solidaria y siempre dispuesta a dar una mano, Katherine es voluntaria en varias organizaciones de alcance local, como Relay for Life, el Hospital Shriners para Niños en Tampa y la Casa Loreto, para personas de la tercera edad. También ha hecho viajes y misiones de solidaridad fuera del país, como Haití para proporcionar ayuda y apoyo a los niños. Algo que planea seguir haciendo mientras siga su carrera universitaria.

“Quiero trabajar en hospitales y continuar viajando”, indicó Katherine.

En ese mismo marco de acción y planes concretos para el futuro se expresó Milton, ganador de una de las seis becas que utilizará para empezar su primer año en la Universidad del Sur de la Florida. La carrera: medicina, con una especialización en Oncología.

Milton se graduó con honores en la escuela secundaria Strawberry Crest, bajo el paraguas del Programa Internacional Baccalaureate. Ha sido miembro de honor de sociedades y grupos de estudios en su escuela, incluyendo Ciencias y Español. Todo ello sin contar los premios y honores que ha recibido por sus notas y rendimiento destacado, como el Air Force Excellence Award y el Air Force Science Award.

En una entrevista con CENTRO Tampa, Milton dijo que aunque los estudios son una prioridad en su agenda personal, se da tiempo para tomar un rol activo en la comunidad.

“Siempre me ha gustado ayudar y participar en todo lo que pueda”, agregó Milton, con tono responsable. “Trato de hacer diferentes cosas, pero siempre estoy estudiando”.

Otra de las ganadoras de las becas, Jasmyne, agradeció la oportunidad de seguir estudios superiores y demostrarle a sus seres queridos que ella está para triunfar en la vida.

Una vida que, de por sí, nunca fue sencilla para Jasmyne, quien no creció con sus padres biológicos sino en un hogar de crianza temporal. A diferencia de muchachos de su edad, Jasmyne trabajó, ayudó a sus hermanos y siempre estuvo dispuesta a colaborar en las labores del hogar.

Con todo, Jasmyne se graduó de la escuela secundaria Brandon High School entre las primeras de su clase. Su participación y activismo fueron una constante en sus años de colegio y otras entidades vinculadas al desarrollo de los jóvenes, como el Air Force Club. Su brújula en la vida ha estado marcada por su amor y dedicación en el desarrollo de las Ciencias y la investigación.

Entre sus planes inmediatos Jasmyne continuará estudios en el programa de investigación del New College of Florida. De padre boricua y madre estadounidense, Jasmyne, quien conoció recientemente a su padre biológico, dijo sentirse entusiasmada por las oportunidades que se le presentan en el corto plazo.

En la lista de ganadores de las becas no podía faltar Ricardo, de 18 años. El joven graduó con honores en la escuela secundaria Wharton y fue miembro destacado de la Sociedad Nacional de Estudiantes.

Inteligente y conversador, Ricardo ha estado muy involucrado en las actividades de su escuela y tomó frecuentemente papeles de liderazgo en el consejo estudiantil. De hecho, fue miembro del Consejo de Clases durante cuatro años y ‘gerente de relaciones públicas’ de su colegio.

Ahora, los planes de Ricardo son asistir a la Universidad de Tampa en el otoño entrante y especializarse en Criminología. Posteriormente planea ir a una escuela de Leyes para convertirse en un fiscal de carrera y defender la justicia y el derecho que rigen a este país.

“Quiero sacar a los chicos malos de las calles”, dijo Ricardo, quien es el tercero de cuatro hermanos.

Desde muy pequeño Ricardo entendió que los estudios y la preparación son la llave para tentar un futuro más estable.

“Pero entendí que para lograr eso hay que trabajar fuerte y ser constante”, comentó Ricardo. “Siempre hay que poner mucho empeño”.

Colaboró en este artículo Myriam Silva-Warren

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